Sujeto supuesto social?
Beatriz GarcaA.P., Psicoanalista en Madrid, Socia de la Sede de Madrid-ELP.
JACQUES LACAN PROPUSO en el ao 1967 a aquellos que le haban seguido en su formacin y en la constitucin de su Escuela, una nueva manera de abordar la problemtica del final del anlisis y su articulacin con la sociedad de los analistas. El Pase es desde entonces el dispositivo, el invento y la apuesta mediante la cual, los psicoanalistas orientados por la enseanza de Jacques Lacan y reunidos en las Escuelas que forman la Asociacin Mundial de Psicoanlisis, tratamos de cernir el resultado de una experiencia analtica en lo que tiene de ms particular, para hacer avanzar a partir de este trabajo al psicoanlisis mismo.
Esta manera de abordar los efectos de la extraordinaria experiencia que supone un anlisis llevado hasta su trmino, y de vincular sus resultados a la investigacin, la transmisin y la organizacin de los psicoanalistas forma parte de la radicalidad subversiva que hace vibrar el psicoanlisis en una poca atravesada por corrientes poderosas que abominan de la subjetividad, de lo real y de las paradojas de la verdad y del goce.
El debate sobre el Pase trasciende por ello el mbito de lo privado en una Escuela, al emplazarse en este inicio de siglo como un elemento intratable para la ideologa de la evaluacin.
Por ello hemos elegido encabezar este primer nmero de Letras con el ttulo Actualidad del Pase, como nuestra carta de presentacin y tambin como contribucin a este debate incesante, con varias aportaciones valiosas que resultan del trabajo de los miembros de la comunidad analtica durante este ltimo ao, y que dan cuerpo a la seccin monogrfica El Pase.
Otras tres secciones integran esta edicin y articulan la revista.
En la Agenda, encontrarn algunas notas breves sobre actividades y acontecimientos de actualidad en nuestra ciudad.
En la seccin denominada Clnica incluimos vietas y fragmentos clnicos que dan cuenta de la prctica analtica.Por ltimo, Letras en la ciudad incluye textos que salen al encuentro con otros discursos o que provienen de otros mbitos de la ciudad.Y bien, aqu tienen pues en sus manos, Letras.
No son stas ni Didot ni Garamond, tan del gusto de Lacan.
Entre las palabras escritas, hallarn quizs algunas Letras, las que forman esa cadena bastarda de destino e inercia, de golpes de dados y estupor, de falsos xitos y encuentros desconocidos, que constituye el texto corriente de una vida humana.
O quizs, esas otras Letras, las que captan el deseo, puesto que son las redes de la letra las que determinan su lugar de pjaro celeste.
Ojal que sea as y que despertemos su deseo de leernos.
